¡Hagan juego!

Airbus le ha vendido 32 aviones A-380 a Emirates Airline por $ 11.500 millones (hoy € 9.630 millones). Aparte del tamaño de la apuesta del señor Ajmed Bin Said Al-Maktoum al equipar a esa compañía aérea con nada menos que 90 A-380’s, detrás de esta noticia hay una razón de peso: 1 € = $ 1,20. Airbus vende sus aviones mejor hoy que hace tres meses, porque siendo sus costes esencialmente en euros, un euro más débil le permite bajar precios en dólares en su competencia con Boeing o, simplemente, ganar más dinero.

Pero es discutible si un euro débil es una buena noticia o no. Alemania exportó en 2009 por valor de $ 1.170.000 millones contra importaciones por $ 931.000 millones. Superávit $ 239.000 millones (cobertura 125% aprox.). Para ella debería ser una buena noticia: los mismos dólares de superávit le generan más euros para la economía nacional. España exportó por $ 217.000 millones e importó por $ 293.000 millones, déficit $ 77.000 millones (cobertura 75% aprox.). Para España es lo contrario: los mismos dólares de déficit nos cuestan más euros a la economía nacional.

No es tan sencillo porque mucho comercio es intra-comunitario –compramos y vendemos en euros- y la “economía nacional” de cada país es una amalgama de industrias y empresas, a muchas de las cuales un euro débil perjudica, incluso aunque el país en su conjunto se beneficie. Y en España, aunque nuestra economía nacional sufra, seguro que muchas empresas se estarán alegrando por un euro más flojo porque les será más fácil exportar. No me atrevo yo a manifestarme sobre si estamos por encima o por debajo del nivel ideal del euro para Europa.

Pero sí que me atrevo a tomar postura en un par de temas relacionados con ese nivel:

1. El déficit estructural de nuestra balanza comercial.
2. La dependencia exterior de nuestra producción de energía.

Sobre lo primero, la labor por delante es ingente y la más importante de todas a cuantas nos enfrentamos. A 2005 (una distribución un poco antigua pero nos da la idea), el 72% de nuestras exportaciones iban a la Unión Europea, el 4% a Estados Unidos, el 5% a Latinoamérica (a Brasil el 0,7%), al Norte de África el 3%, a Japón poco más del 1%, a China algo menos del 1%… Así que ahora que la Unión Europea anda también con sus recortes particulares, resulta no sólo importante, sino también urgente, abrir nuevos mercados. ¿Cómo si no vamos a poder pagar esa deuda externa que se nos ha amontonado de € 1,6 billones? Es por ello que me choca tanto que precisamente una de las organizaciones más recortadas presupuestariamente sea el Instituto de Comercio Exterior –ICEX-, que es quien tendría que marcar las pautas y establecer estrategias para atacar esta cuestión. Dejar el presupuesto de ese organismo en € 163 millones como se pretende (el 0,01% de nuestra deuda externa) no parece lo más apropiado. Algo así como “ya que estamos en guerra… vamos a ahorrar en munición”.

En cuanto a la producción de energía, y no sólo porque nos vayan a subir la luz por enésima vez, sigue siendo la gran asignatura para reducir nuestra factura importadora, a más de otras consideraciones geopolíticas. En 2008, nuestra mezcla productiva de energía era: 72,3% petróleo y gas, comprados en $ cada vez más caros; 9,8% carbón, sucio; 10,8 nuclear (en Francia es el 80%), no se fían; 1,4% hidráulica, vale, pero poquita; 4% biomasa y biocarburantes y 2,1% solar y eólica, caras a corto plazo. El debate verdadero es como hincarle el diente al petróleo y al gas. Hoy leía una entrevista a lady Judge, una señora que se las ha arreglado para estudiar arte y derecho en la universidad y acabar de consejera de la Agencia de Energía Atómica del Reino Unido. Viene a decir esto mismo, Europa se tiene que liberar de la dependencia del gas, en el caso de Centro-Europa del gas ruso. Y naturalmente defiende a la energía nuclear, que es la única sostenible en nuestro horizonte tecnológico actual, por las crecientes restricciones que las doctrinas conservacionistas nos irán imponiendo sobre las emisiones de CO2.

Entre sueldos de funcionarios, votaciones de estatutos y demás peleas sobre el reparto de la tarta menguante, me gustaría ver un impulso firme a estos temas, que nos ayude a conseguir que un euro débil no sea una mala noticia. ¡Hay que rebajar esos dos 72%’s! Que igual con ello conseguimos más tarta. ¿Largo plazo? Seguro, pero es que como no haya más tarta… ¡vamos a acabar a tartazos, digo tortazos!

No sé lo que opinarán los chicos del Club Bilderberg:

Lo siento, pero no encuentro una foto más apropiada que ésta de Playtex...

Confieso que me estoy metiendo en un charco de considerables dimensiones al atreverme a hablar de moda. Porque, si pudiera, mi indumentaria permanente serían unos pantalones y una camiseta viejos, unas alpargatas y un sombrero de paja. Y por ello debería bordear este charco y mantener seco mi calzado y el respeto por mí mismo, basado en procurar no opinar sobre aquello que no entiendo.

Pero el viernes pasado me topé en el periódico con dos pequeñas noticias contiguas. La una, el cierre de la planta de DB Apparel -fabricante de Playtex- en Mataró, con la triste consecuencia de que 93 personas se vayan al desempleo, “debido a las adversas condiciones de mercado”. La otra, que la cadena de moda Desigual facturó en 2009 un 85% más que el año anterior, hasta alcanzar los 300 millones de euros. ¿Condiciones adversas o condiciones favorables, en qué quedamos?

Pues en lo que parece que quedamos es en que en la fabricación de determinado tipo de cosas en Europa, entre ellas la ropa interior, ya sea Playtex para ellas o Abanderado para ellos, competir con los países de Extremo Oriente es muy complicado. Las empresas que no sólo se defienden, sino que triunfan, son aquellas que han convertido su negocio en una mezcla de análisis de mercado, diseño, controles de calidad y coste, comunicación, marketing, logística y distribución a través de redes extensas.

Desigual, a la que cita el segundo corto, sigue esos pasos. Me ha intrigado que su expansión se dirija sobre todo a Francia y Alemania. Si me dedicase a la cosa esta de la moda me metería a hacer un estudio en profundidad del sector, hablaría del salón The Brandery y del Bread & Butter y las nuevas tendencias para la tribu urbana. Hasta podría llegar a opinar sobre si son más trendy unos vaqueros viejos rotos o unos vaqueros nuevos rotos que parecen viejos. Pero lo que de verdad me interesa es la estrategia global, y para eso, y que me perdonen Mango, Primark y el resto, hay que estudiar a Inditex y a Hennes & Mauritz. Que como además son sociedades cotizadas cuentan bastante de lo suyo.

Fascinante contemplar la batalla de los dos colosos:

• Inditex. Ventas en 2009: € 11.084 millones (+9%). Beneficio neto: € 1.314 millones (+5%). Margen neto 11,85%. 4607 tiendas en 74 países, 92.301 empleados (+3,6%). 1.186 proveedores.
• Hennes & Mauritz. Ventas en 2009: € 10.314 millones (+14%). Beneficio neto: € 1,666 millones (+7%). Margen neto 16,15%. 1988 tiendas en 35 países, 53.476 empleados (+0%). 700 proveedores.

El personal de fabricación en Inditex supone el 1,3% del empleo. Pista sobre la producción local: los grandes renuncian a ella.

Tres grandes diferencias de estrategia:

1. Inditex basa su crecimiento en conceptos diferenciales para sus varios clientes objetivo (Zara, Pull and Bear, Massimo Dutti, Bershka, Stradivarius, Oysho, Zara Home, Uterqüe). H&M va a marca única.
2. Inditex es mucho más expansionista, 74 países en 22 años desde su salida de España (Oporto en 1988), H&M, 35 países desde su salida de Escandinavia (Londres en 1975). Aunque parece que se desperezan, que el nuevo CEO de 35 años algo anda tocando.
3. Inditex tiene vocación global y cuota baja en numerosos países, frente a H&M que concentra sus ventas en algunos países clave. Alemania supone el 25% de sus ventas y su negocio es esencialmente europeo. Tiene en ese país 362 tiendas, frente a 71 de Inditex. El segundo mercado, Francia. Ya empiezo a saber por qué Desigual ha elegido Alemania y Francia. Conste, ya lo he dicho, que de esto no entiendo, pero mírense la web de Desigual y tal vez piensen como yo que esa gente pueda dar guerra a H&M en Alemania.

En lo que ambas empresas coinciden es en que algo más del 80% de sus empleados son mujeres. Buena cosa.

Por ahora esa diferencia de estrategia se traduce en los últimos 5 años en: Inditex, ventas + 64,4%, H&M + 65,5%. Beneficio, Inditex +63,6%, H&M +77,2%. Diferencias cortas, pero parece que los suecos sacan una cierta ventaja. A medio y largo plazo, se verá.

En fin, ojalá el cuerpo a cuerpo entre los grandes siga, y ojalá los más pequeños tengan éxito en aventuras internacionales como ésta de la moda urbana y de los nuevos negocios basados en la distribución y la inteligencia en lugar de los telares de lanzadera. Hubiera sido deseable que todo sobreviviese, pero el mundo es otro. The Brandery, por ejemplo, acoge un encuentro internacional de blogueros sobre moda. Al que por cierto no me han invitado.

¿Y el resto de sectores productivos?. Pues ya saben: ¡aplíquense el cuento!

Bueno, y ahora voy a lo difícil: intentar explicar a mi esposa porque llevo tanto rato aquí en el ordenador mirando chicas en ropa interior…

Hoy he tenido un breve paso por el quirófano para una pequeña operación en mi cuero no cabelludo. Gracias por preocuparse, pero afortunadamente he sobrevivido. A la intervención en sí, porque en la sala de espera he pasado un rato delicado. Porque me han hecho esperar media horita o algo más y yo, que ya saben que no puedo evitar leer cualquier cosa escrita que me pongan delante, me he encontrado con que el único material legible eran dos pilas de “revistas del corazón”, con diferentes grados de atraso y manoseo. Pero bueno, he hecho de tripas corazón, corazón, y le he metido mano sucesivamente al Semana, el Cuore, Intouch, Clara, Hoy Corazón, Mía y finalmente el Hola. La verdad es que según las hojeaba hasta les he ido cogiendo el gusto. Porque he podido ver, por ejemplo, una foto de las pulseras que lleva en el tobillo Carmen Martínez Bordiu, que a “Pe” le ha salido un grano en la barbilla, a Bisbal con su nuevo bebé o las tribulaciones de Borja y Blanca (Borja Thyssen, ya saben), porque por fin han vendido la casa de Ibiza por nueve millones de euros, pero no tienen claro que les llegue para comprar su nueva casa en Madrid (dudas entre La Moraleja y no sé qué otra urbanización muy segura donde serían vecinos de CR9). Porque el último pago de la herencia del barón es de tres millones quinientos mil y no les cuadran los números. Y que la baronesa está muy preocupada por ello, aunque su nuera le cae bastante gorda. Y bueno, así un montón más de cosas interesantes y divertidas sobre la realeza, la aristocracia, futbolistas, toreros, cantantes, actores y demás fauna del famoseo mediático. Pero que el contenido engancha… engancha. Y además lo bueno es que para cuando pasas a quirófano ya estás medio dormido, así que se ahorran la mitad de la anestesia.

Pero, ahora en serio, me ha dejado intrigado esto de las revistas del corazón. Así que al llegar a casa me he metido a investigar y la verdad es que mi intriga ha pasado a preocupación. He consultado los datos de la Oficina de Justificación de la Difusión –OJD- y me he encontrado con el enorme negocio que son estas revistas y la penetración que tienen en nuestra sociedad, que asusta un poco. OJD controla 25 revistas “femeninas”, que en tirada semanal equivalente (extrapolando la mensual a semanal), suman 4.575.000 ejemplares. Un negocio que, publicidad excluida, que no sé cuánto será, debe mover 400 ó 500 millones de euros al año. Y eso es mucha anestesia.

Lo bueno de esto es que la información es totalmente inocua y no pide ninguna reflexión, en lo que reside seguramente parte de su atractivo. Lo malo, que justifica unas diferencias sociales y ensalza a una serie de gente cuyo único denominador común es disfrutar de ciertos lujos, pero en ese proceso de reducir a un común denominador, incluye a gente que se gana el pan, o el chalet en la Moraleja, con la cabeza o con las botas, pero los pone al mismo nivel que otra gente cuyo único mérito es vestir de Prada. O salir en el Vogue.

La Casa Real debería preocupase cuando una revista de esta índole le dedica a la princesa Letizia un reportaje de 22 páginas en el que entre piropo y piropo y fotos de los lujos de que disfruta, informa que “de 77 días trascurridos, 34 ha tenido actos oficiales” –lo que a mí personalmente no me parece mucho trabajar- y que por ello “es razonable que alargue sus vacaciones, pasándolas en un país del Caribe que no hemos podido averiguar”.

Estas revistas han contribuido a crear en España una “estética del poder”, vecina de la vanidad más inane, llevando a muchos políticos a un estilo personal que mete en un mismo saco, en una misma foto, el color de los pañuelos y el mérito personal. Y eso puede pasar inadvertido en momentos de bonanza o de neutralidad, pero en momentos de crisis, cuando se nos pase la anestesia, hasta puede llegar a encender alguna mecha.

P.E. Por cierto, he salido contento del hospital, no por los puntos, pero sí por ver que Harrison Ford, un tío que se lo ha currado y me cae bien, comparte conmigo dos aficiones: las linternas Maglite y los puros Romeo y Julieta Churchill. La foto del Hola en su despacho delata que en eso también somos colegas. ¡Me ha reforzado para la convalecencia!

Me siento como un espectador en una pelea de marineros borrachos en una taberna del puerto. Todo lo que escucho son insensateces sobre nuestro pasado y nuestro presente, que desde luego no nos van a sacar del lío en el que estamos. Así que vuelvo a mirar al futuro desde el presente.

Me sirve la iniciativa del gobierno USA de hacer llegar Internet a 100 Mbps a 100 millones de hogares para el año 2020. Y Google anda ya instalando Internet a 1Gbps, instantáneo diría yo. He tenido que pedir que me explicasen lo del espectro radioeléctrico para entender mejor esto de las relaciones entre radio, televisión, telefonía móvil, el horno de micro-ondas en que me caliento la leche o los rayos X del aeropuerto. Afortunadamente tengo un yerno astrónomo –no todo el mundo puede decir lo mismo- y me ha dado un cursillo acelerado, cuyas conclusiones no me atrevo a repetir por si me lee y se da cuenta de lo inútil de su esfuerzo.

Lo que me concierne, realmente, no es tanto el soporte tecnológico, sino el énfasis estratégico que está poniendo el gobierno americano sobre Internet. Porque la parte polémica del plan es que pretenden ampliar la banda ancha a costa de sus vecinas espectrales, televisión y telefonía móvil. O sea que apuestan porque la demanda de Internet va a crecer más que estas otras formas de comunicación. Y yo creo que están en lo cierto. Porque de la básica unilateralidad de la televisión y la básica bilateralidad de la telefonía hemos pasado a la fundamental multilateralidad de Internet, que se está desarrollando de forma vertiginosa.

La sociedad española se tiene que aprender esto todo lo deprisa que pueda. Leí el mes pasado que en febrero de 2010 Twitter había alcanzado los 10.000.000.000 de “tweets”, sí, diez mil millones en un mes (Infographics of the Day: The Path to 10 Billion Tweets). En 2009 Twitter creció de algo así como 5 millones de usuarios a 80 millones. Y acabo de escuchar que ya son, somos, 100 millones. ¿Es un juguete para chiquillos que se dicen tonterías entre ellos todo el tiempo?

Esta noche he oído de refilón que Navarra tiene la mitad de desempleo, el 10,5% o así, que la media del total de España. He intentado buscarle la relación al tema a través de Twitter, mirando las cuentas de Twitter de diferentes entidades financieras, españolas e internacionales. ¿Adivinan quién está a la cabeza en España? Pues sí: la Caja de Ahorros de Navarra. Para los que no estén familiarizados, el principio de Twitter es la multilateralidad de los mensajes y la trasmisión vírica de la información. “Yo te sigo a ti, porque tú me sigues a mí, y espero que tú le digas sobre mí a los demás, porque yo les diré a los demás sobre ti”. Así multiplicado. O sea que un índice de la apuesta que se hace por el sistema es “a cuánta gente sigo y cuánta gente me sigue a mí”, unido a cuánta información –tweets limitados a 140 caracteres- genero. O sea 1393/1501/3097, que es el índice de la Caja Navarra, quiere decir que ellos siguen a 1393 personas –o compañías-, 1501 les siguen a ellos y han generado 3097 noticias. ¿Y Caja Madrid?: 0/11/0. Y en cambio el Banco Sabadell: 692/844/4009. ¿Y La Caixa?: 0/31/1. ¿Y quién en Latinoamérica va bien? Por ejemplo, Chile. O sea, Banco de Chile: 2779/4273/743. No les aburro con más cifras, salvo aclarar que tomé todos estos datos hace cosa de un mes y los he revisado hoy para no mentir, y me he encontrado con crecimientos del entorno del 20%. Mensual.

Un amigo me dijo una vez que el mundo realmente da tres vueltas cada día, pero las da tan deprisa que nos parece sólo una. Con el multilateralismo está pasando algo parecido. Mientras aquí se pelean los marineros discutiendo sobre una guerra de hace setenta u ochenta años, el mundo da tres vueltas. Yo quisiera dejarles con la sospecha de que existe una relación entre progreso y pensamiento multilateral y que el mundo global nos exige que adaptemos nuestras estrategias a esa nueva forma de pensar. La tecnología ya la tenemos, evolucionando a una velocidad más rápida de lo que somos capaces de asimilar. ¿Y la actitud? Eso no sé. Tal vez cuando estemos sobrios… si no es demasiado tarde.

P.S. Por cierto, prometo ocuparme más de mis cuentas de Twitter: OldZano y WOForum.

Lectura relacionada: Blog de World Office Forum, Big Bang 2.0

He preferido esperar al destilado del Pacto de Zurbano antes de meterme a mirar, que con la retorta en ebullición no era fácil hacerse idea. Ahora la verdad sigo sin hacerme mucha idea, pero sí me he fijado en lo del coche eléctrico, que por lo menos tiene el atractivo de lo concreto.

Lo del freno al CO2 vende, está de moda, nos hace modernos y responsables y todas esas cosas son valores positivos, para la sociedad y para las urnas. Así que nuestro gobierno se ha apuntado con entusiasmo al plan de ayudar a poner 252.000 de vehículos eléctricos en la calle para el 2014, o sea ahí ya mismo en términos industriales. Parece que nos vamos a gastar 590 millones de euros en subvencionar los 70.000 coches de los primeros dos años, que se dice saldrán de plantas nacionales. No sé si se sabe de cuáles.

Para intentar entender de qué hablamos, le he echado un vistazo a qué están haciendo los chinos, por ejemplo. Leo un informe en el New York Times, que aunque es de hace ya casi un año me informa de que la intención de China es producir 500.000 vehículos eléctricos e híbridos para el año 2011. Pero que la dificultad con la que se encuentran es que el coste del vehículo prácticamente se duplica frente a los automóviles convencionales. El precio de un automóvil medio allí es de US$ 14.600 y sólo el kit de impulsión eléctrica, baterías de ión de litio y motor eléctrico, cuesta US$ 14.000. Así que el subsidio que el gobierno chino pretende ofrecer a los compradores, flotas de taxis sobre todo, de US$ 8.800, no parece suficiente. Sospecho que con los € 6.000 que aquí se quieren ofrecer va a pasar lo mismo. Aparte de cuestiones técnicas aún poco resueltas, como la de que si a las batería de ión de litio no les gusta el calor no sé cómo les irá a esos coches en Madrid en julio, por ejemplo.

Por otro lado, si se examinan los proyectos sobre ahorro de energía en el transporte que apoya la Unión Europea bajo el programa Intelligent Energy – Europe, estos van hacia la gestión de flotas, la promoción del transporte público, la mejora en la distribución de mercancías, el entrenamiento de los conductores profesionales (de trenes por ejemplo) o el desarrollo y gestión del urbanismo para favorecer el ahorro de energía. El automóvil eléctrico está ausente. Y el coste para la Unión Europea, 27,3 millones sobre 49,5 millones de inversión. Lejos de los 590 millones que aquí pensamos gastarnos.

Así que a mí me parece que el esfuerzo económico que pretendemos darle en España, sin ser negativo per se, podría bien dirigirse más a la base de la pirámide de creación de valor que a su resultado final y presuntamente popular. Como los bomberos, que para apagar un fuego deben apuntar al combustible y no a las llamas o al humo, el desarrollo tecnológico todavía pendiente para hacer asequible el automóvil eléctrico aconsejaría que apuntásemos a otros aspectos de la tecnología del transporte, igualmente beneficiosos y de un coste seguramente inferior.

El transporte es responsable de aproximadamente el 20% del consumo de energía en Europa. El 98% procede de combustibles fósiles. Y el transporte de mercancías es un objetivo prioritario de mejora. Así que ahí tenemos un buen objetivo alternativo.

Puestos a soñar, me he encontrado con el proyecto SARTRE, Safe Road Trains for the Environment, en el que entre otras universidades y empresas europeas están involucradas las empresas españolas Robotiker Tecnalia e Idiada, del grupo Applus+. Siete u ocho camiones circulan por la AP36 entre Valencia y Madrid, en una caravana controlada informáticamente, separados por un par de metros entre ellos y con el conductor del primero, tal que el maquinista de un tren, al mando. El sistema informático de cada vehículo se ocupará de mantener los camiones bajo control, cada uno siguiendo al anterior, frenando, acelerando y girando según lo haga el vehículo que le precede y con un ahorro de entre el 20% y el 40% de combustible por efecto del rebufo. ¿Se imaginan el ahorro de combustible y mejora de seguridad si esto se aplica a los miles de camiones que circulan por esa carretera a diario? ¡Yo ya me engancharía a la trasera de ese tren para echar una siestecita eco-eficiente!

Hoy ha publicado el Banco de España su último informe de proyecciones. Entre las cosas que leo está que “el precio de la vivienda seguirá cayendo hasta el 2012”.

¿Dónde seguirá cayendo? ¿El precio de qué viviendas? ¿Con respecto a qué precios anteriores? El Banco de España no parece que hace más que constatar su percepción, por otras causas fundamentales como el crecimiento económico o el desempleo, de que la demanda seguirá retraída y en consecuencia los precios residenciales se resentirán. El problema de falta o dispersión de referencias es general en todas las alusiones que se hacen constantemente a los precios de la vivienda por diferentes instituciones públicas, entidades financieras, sociedades de tasación o portales inmobiliarios. Cuando los registradores hablan de precios registrados en 2009 por ejemplo, hablan de unos inmuebles distintos de los de 2008 o de 2010, cuya comparación no es ortodoxa. O cuando Idealista habla de los precios de oferta de los vendedores que publican anuncios en su portal, tampoco habla de los mismos inmuebles de uno u otro tiempo, sino de lo que se anuncia en cada momento. Y así se suceden opiniones y futurologías.

Dada la enorme trascendencia que tiene el sector inmobiliario para el resto de la economía española en los momentos actuales, sorprende que no se decida –sorprende que el Gobierno no decida, Sra. Corredor- hacer un trabajo serio de ordenar la información. Ya he escrito antes sobre ello.

¿Como por ejemplo? Pues cuando la gente nos enfrentamos con mercados o situaciones complejas solemos recurrir para su medición a índices de variación de un colectivo suficientemente representativo o de una muestra más o menos amplia. Así, el IBEX 35 de la bolsa española, aunque no representa más que el valor de 35 de las sociedades públicamente cotizadas, da una idea clara del mercado por el peso relativo de las mismas sobre el total de acciones. O una de las técnicas clave de medición de las audiencias televisivas, base de los precios de la publicidad, es el seguimiento continuado del comportamiento de un grupo seleccionado de espectadores. Si nos fijamos por ejemplo en la empresa Kantar Media, dicen conseguirlo utilizando 4.500 audímetros, que les permiten saber qué persona de cada familia ve qué programa a qué hora y por cuánto tiempo. El IPC o Índice de Precios al Consumo, se basa en otra cesta de productos, cuyos precios medios “se siguen”. Y tal que estos podríamos dar más ejemplos. En la teoría de sondeos cuando el margen de error, por la naturaleza o tamaño del universo, es demasiado grande, por encima de lo que se denomina tolerated error, la solución es fijar una muestra e “interrogarla” de forma continuada y repetitiva.

Así que por eso me ha resultado especialmente interesante la noticia de que el gobierno de Singapur ha creado un índice –el SRPI o Singapore Residential Price Index– para estimar las variaciones del precio de la vivienda. Han seleccionado 75.000 viviendas -74.359 para ser exactos-construidas entre 1998 y 2010, eliminando aquellas que consideran se sitúan en los extremos del mercado –suntuarias o muy deterioradas- y seguirán la marcha de esas viviendas en el tiempo –en lo que se denomina repeat sales regression– , produciendo un índice mensual basado en las transacciones de esas viviendas. Cada dos años revisarán la cesta para tener en cuenta los cambios estructurales del mercado. El proyecto lo ha dirigido el profesor Lum Sau Kin, de la National University of Singapore. No me creo que en España no haya un académico –hasta yo conozco alguno-, que no pueda dirigir tal proyecto. Cierto que si en Singapur utilizan 75.000 viviendas para 4.500.000 habitantes, aquí tal vez necesitaríamos una muestra mayor para conseguir la misma fiabilidad, pero no tengo duda de que con los medios informáticos a disposición de, por ejemplo Hacienda, se puede hacer. El índice de los registros de la propiedad británico utiliza una muestra de 100.000 viviendas también para estudiar ventas repetidas. En Estados Unidos, el House Price Index es de la misma naturaleza, en este caso para 363 mercados locales.

En suma, como para resolver el problema del ladrillo la primera necesidad es buena información del mismo, creo urgente que este tema se encare de forma seria y científica. Porque entre la ciencia del Sr. Kin y la fuerza del Sr. Wen, me quedo con la primera, que la segunda seguro que duele, digan lo que digan.

Decía Delibes que del Derecho Mercantil aprendió a apreciar la concisión, la claridad y la nitidez. Porque además de maestro de las letras, fue también catedrático en esa materia. Así que estoy seguro de que no le va a importar el que de paso que le rindo humilde homenaje, aproveche para escribir sobre el camino del español por el mundo de la economía.

Nuestra exportación se concentra sobre todo en Europa. Nuestra internacionalización, en Europa y Latinoamérica. Proximidad y comunidad de idioma son facilidades que deben aprovecharse. Si pensamos en nuestros grandes bancos o Telefónica, es lógico que se hayan expandido por Latinoamérica, porque el idioma común permite el arranque casi inmediato de sistemas de gerencia e integración en nuevos mercados.

A partir de ahí se empieza a complicar la cosa. Aparte de lenguas autóctonas, los países africanos hablan mayoritariamente francés o inglés. Los árabes, árabe o inglés. India, inglés. El sudeste asiático, idiomas locales más francés o inglés. China, chino. El español está ausente. Y estaremos todos de acuerdo en que para entenderse con los clientes lo primero que hace falta es un idioma común. Y lo mismo aplica a una política exterior realmente efectiva.

Para eso, en teoría, está el Instituto Cervantes. Creo que es interesante su perspectiva frente al British Council, La Francophonie y el Goethe Institut. De las cuatro instituciones, la española, la británica y la alemana se centran en la enseñanza del idioma como clave del intercambio cultural. La Francophonie no es tanto un vehículo de expansión como una comunidad de conservación del idioma en los países francófonos, lo que merece otro artículo. El Goethe Institut, pese a que teóricamente es una organización cultural, funciona en la práctica como un centro de enseñanza y titulación de profesores.

Pero con quien de verdad hay que competir es con el inglés:

• El British Council -BC-, que está en más de 100 países, tiene 193 sedes (73% fuera de Europa). Presupuesto € 612 millones (35% aportación del presupuesto del estado británico). 300.000 alumnos en los 70 centros que imparten clases.

• Frente al Instituto Cervantes -IC-, presente en 41 países, que tiene 69 sedes (51% fuera de Europa). Presupuesto € 101 millones (89% aportación del presupuesto del estado español). 120.000 alumnos.

La comparativa de ambas plataformas de promoción de idioma y cultura me lleva a algunas sugerencias:

1. Hay que meter a la ciencia en la fórmula. El enfoque del IC es sobre todo cultural y literario -de cierto tono arcaico-. El del BC cultural y científico. Titulares del IC son “Quevedo y la Crítica” o “El Arciprese de Hita”. Los del BC “The CO2 Early Warning System” o “The Electronic Brain”.

2. En la presencia de IC, Europa es prácticamente el 50% (22 de 41 países, 34 de 69 sedes). Muchos de esos países, como Eslovaquia por ejemplo son, con todo el cariño, mercados irrelevantes para España. En cambio estamos ausentes de Pakistán -165 millones de habitantes, el BC tiene 7 centros- o de Nigeria (148 millones). O tenemos dos centros en Polonia y sólo uno en la India. En Palestina el BC tiene 5 centros. En Afganistán tenemos 778 soldados. ¿Qué tal si les mandamos algunos maestros?

3. Idioma de acceso a la web. El BC es multilingüe (incluyendo catalán y euskera en España). El Goethe Institut realiza su oferta en una docena larga de idiomas. El IC está sólo en español.

4. China. El BC tiene un portal especializado para China (www.englishonline.org.cn) recién creado y que dicen que ya cuenta con más de 30.000 usuarios registrados. El IC tiene dos únicas sedes en China (en Italia cuatro).

5. Difusión por Internet. Al analizar estas cosas me he autoimpuesto el test FT. No del Financial Times, no. El de Facebook-Twitter. Tanto El Goethe Institut como el BC tienen esas redes perfectamente estructuradas y controladas con perfiles institucionales. Cuando preguntas en Facebook te sale el Instituto Cervantes, el de Tokio, que enlaza con otro en el que te cuenta lo que es el Instituto Cervantes… ¡en italiano! En Twitter está pero con acceso “Bibliotecas IC” que despista bastante. 308 seguidores.

En suma, opino que la Sra. Carmen Caffarel se tiene que remangar y plantear un gran re-enfoque. Y el resto del Patronato de esta institución, empezando por el Rey Juan Carlos y el Sr. Rodríguez Zapatero (que por cierto no sé qué pinta de presidente ejecutivo de esto) y siguiendo por los ministros de Exteriores, Educación y Cultura deberían echarle una pensada seria al papel que tiene que jugar el español en nuestra política y economía exterior. Y recuerden: claridad y nitidez. Y urgencia, porque ganar nuevos mercados es una asignatura de primer rango.

¿Do you read me?

Un tiempo tuve chófer. Vale la pena. Te libras del rollo de buscar sitio para aparcar, la ORA, las gasolineras en prepago, juegas con la Blackberry sin que te quiten puntos y no te preocupa el tráfico porque vas cómodamente leyendo el Financial Times. La pega es que no te enteras de muchas cosas de ahí abajo.

Es uno de los problemas de nuestros gobernantes. Sólo viajan en metro en las inauguraciones, en la cabina del conductor y con el resto del vagón lleno, sí, pero de guardaespaldas y periodistas. Tampoco me imagino a la Sra. Fernández de la Vega o al Sr. Chaves, o a los Sres. Camps o Montilla, por repartir y por un decir, empujando el carrito del super. Seguro que ahí también llevan chófer. Por eso se enteran de poco y van y fomentan cosas como la del estosololoarreglamosentretodos.org.

Pero no se preocupen que no les voy a aburrir con otro discurso sobre ese tema. Solo diré que la iniciativa me parece, como mínimo, una distracción más frente a los problemas a los que nos enfrentamos.

Pero como quiero ser constructivo les voy a ofrecer una alternativa. Como yo sí que voy al super, hoy entre la leche y las alcachofas me he quedado mirando una estantería y de repente he visto la verdadera solución a nuestro estado de ánimo: http://www.atiborrensetodosdechocolate.org. ¡Menos monsergas y más energía!. Y el chocolate reúne todas las condiciones. Veamos:

• Es anti-oxidante. No como el «3 en 1», que simplemente lubrica pero el óxido se queda. El chocolate de verdad quita el óxido. Todos estos problemas que tenemos con los mayores que se niegan a seguir trabajando, los muy rácanos, desaparecerían porque las articulaciones sin óxido estimularían a la gente a moverse y a producir más de forma natural. No habría que obligarles, ¡nos pedirían seguir en el tajo!

• Es afrodisíaco, lo que contribuiría a eliminar las preocupaciones nocturnas sobre el recibo de la hipoteca que nos cae mañana. Y además fomentaría la natalidad, que tanta falta nos hace. Un indeseable efecto secundario es que dicen que muchas mujeres en realidad prefieren el chocolate al sexo, pero tal vez sea un precio a pagar mientras amaina la crisis (por si acaso, procuren mantener el chocolate a buena distancia de la cama)

• Por su contenido en teobromina, estimula las funciones cerebrales. Seguro que un buen primer paso para que entendamos que la vida nos la tenemos que resolver nosotros, con preferencia a pedir que nos la resuelvan.

• Y por el de feniletilamina tiene el efecto de hacernos ver la vida de color de rosa y eliminar el estrés. Ya no hará falta escuchar discursos presidenciales.

Todo lo anterior son ventajas concretas, no buenas intenciones, por lo que propongo la puesta en marcha inmediata de un plan de fomento del consumo de chocolate y para ello:

1. Todos los contribuyentes recibirán con su borrador de la declaración de la renta un talonario de cupones con los que podrán recoger de su oficina de correos una pastilla de chocolate cada mes, hasta que la cosa mejore.

2. En la lucha contra el fraude que Hacienda propone, todas las notificaciones de inspección o sanción vendrán acompañadas de una pastilla de chocolate extra –de adicional y de bueno-, lo que sin duda aminorará el cabreo correspondiente y hará entender mejor eso de que “Hacienda somos Todos”. Punto org.

3. Se abrirán chocolaterías de guardia que repartirán chocolate en horas en las que no hay forma de desahogarse bien por otros medios o arreglar cosas con otros. La última semana de cada mes, cuando muchos sueldos estirados se hayan roto, todas las chocolaterías permanecerán abiertas las 24 horas (las porras se pagarán aparte).

4. Equipos de voluntarios repartirán tabletas de chocolate en las colas del INEM. Esto será costoso, pero la protección social es un objetivo prioritario.

5. Se propondrá a Chocolates Valor, líder nacional de producción, que cambie el nombre de sus tabletas, que pasarán de llamarse simplemente “Valor” a “¡Valor!”. Ese pequeño énfasis exclamativo introducirá, de una forma muy económica, un cambio semántico que en estos momentos nos parece imprescindible.

Finalmente, como todo el chocolate que se utilice en esta campaña será de producción nacional, pronto nuestras empresas podrán medirse con Nestlé, Lindt y otras multinacionales y habremos creado, casi sin darnos cuenta, mientras arreglamos la crisis entre todos, una industria global de beneficios indudables, como la de Charlie.

Tomé un taxi en el aeropuerto de Frankfurt hacia Wiesbaden. Algo más de media hora en la oscuridad, así que tuve ocasión de charlar un rato con el taxista turco. En cuanto le dije dos palabras en mi rotoso alemán se dio cuenta de que yo era español y me confió que había tenido una novia granadina: “todo fue bien hasta que mi futura suegra se enteró de que yo era musulmán, ahí se acabó todo…”

Si pudiésemos medir sobre una escala el aprecio de la sociedad española por el mundo islámico, la aguja estaría en algún punto entre la ignorancia y el recelo, la indiferencia y la hostilidad. A la poca simpatía histórica se han unido en la última década los atentados terroristas del 11-S y el 11-M, que en la psique social han dejado una huella difícil de borrar. Y lo que seguimos escuchando es la violencia de sus conflictos, mezcla de cuestiones tribales-étnicas, religiosas o territoriales. Mejor quedarse al margen, dicta la prudencia. De ahí la reacción suiza con las mezquitas y el fomento de la exclusión.

Pero la realidad es que vamos a tener que vivir con nuestra vecindad con el mundo musulmán. Desde el año 2.000 nos llegan desde Marruecos entre 50.000 y 100.000 inmigrantes por año, entre 1.000 y 2.000 cada semana. Si en aquel año teníamos 200.000 marroquíes con permiso de residencia, ahora iremos por los 800.000, ilegales aparte. ¿Problema u oportunidad?

A corto plazo, en un país con más de cuatro millones de parados, mucha gente cree tener claro que seguir sumando inmigrantes que compiten con los locales en un mercado laboral en contracción, es un problema. Y además los inmigrantes demandan servicios, más problema.

¿Respuesta?: rechazo.

¿Y en el medio y largo plazo? Ahí ya es más difícil de juzgar la cosa. Si mezclamos por ejemplo el tema de las pensiones, el sentimiento es que la gente no quiere trabajar más años. Pero para eso hacen falta jóvenes que reemplacen a los que se jubilen. Y la situación europea –y España no es excepción sino ejemplo- es que perdemos constantemente población en edad de trabajar (15 a 64 años). Unos 25 millones en 25 años. Y mientras Europa perderá 25 millones, los países del MENA (*) ganarán unos 150 millones. Es lo que se denomina el “youth bulge”. Mientras la pirámide poblacional europea se ensancha por arriba, la de nuestros vecinos se ensancha por el centro. Complemento ideal, en teoría.

Una parte sustancial de esos 150 millones de personas, que es previsible que no encontrará suficientes oportunidades en sus países, emigrará. Así que por más rechazo que se produzca, la marea va a seguir subiendo.

¿Respuesta?: integración, respeto mutuo a las costumbres –religión incluida-, ayuda al desarrollo social en origen, política exterior inteligente, activa y equilibrada –en el conflicto de Israel y Palestina en particular-, cooperación. Parte esencial del problema es que el fundamentalismo anti-occidental, anti-americano, sigue cocinándose de forma permanente en madrasas y mezquitas. Y la única forma de evitar que siga aumentando va a ser la elevación de esas sociedades hasta que comprendan por sí mismas que la solución a sus problemas propios, traducidos en odio contra Occidente, no son las bombas. Y que se conviertan así en nuestros clientes, en lugar de nuestros adversarios.

Thomas Friedman en su libro Longitudes and Attitudes, analiza la génesis del grupo de terroristas que atentaron contra el World Trade Center. Esa gente eran mayoritariamente saudíes que estudiaron en Europa. Su falta de integración en la sociedad europea les llevó a refugiarse en mezquitas en las que el mensaje regular era el odio a “los infieles”. Leo que en España casi el 25% de los marroquíes visitan su mezquita a diario. Y también leo que España es el país de Europa donde los marroquíes se consideran peor integrados y más discriminados. Algo a pensar.

«My philosophy is that when I go out of my room, I’m prepared to love everybody I meet, unless they’re bad. If they’re bad, I’m prepared not to love them and to dislike them independently of the fact if they’re Jewish or they’re Black or White or Christian or Muslim” (“Mi filosofía es que cuando salgo de mi habitación, estoy dispuesto a amar a todo el mundo, a menos que sean mala gente. Si son mala gente, estoy dispuesto a no amarles y a que me disgusten, independientemente de que se trate de judíos, o sean negros, blancos, cristianos o musulmanes). Omar Shariff sobre la película “Monsieur Ibrahim”.

(*) MENA: Middle East and North Africa. Argelia, Bahrain, Egipto, Irán, Irak, Israel, Jordania, Kuwait, Líbano, Libia, Marruecos, Omán, Territorios Palestinos, Quatar, Arabia Saudita, Sudán, Siria, Túnez, Emiratos Árabes Unidos y Yemen. Ver Emerging Demographic Patterns across the Mediterranean and their Implication for Migration through 2030, Philippe Fargues, Center for Migration and Refugee Studies, the American University in Cairo, Robert Schuman Centre for Advance Studies, European University Institute, Florence, November 2008.

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 360 suscriptores

¿QUIERES DEJAR UN COMENTARIO?

Sólo tienes que clicar en el título de artículo sobre el que tengas algo que decir.

PINCHA «FOLLOW THIS BLOG» Y TE MANTENDREMOS AL DÍA

Blog Stats

  • 115.682 hits

Directorio de Blogs

directorio de blogs

Technorati

Add to Technorati Favorites

Wikio

Google

Yahoo

Statcounter

wordpress stats

BUSCA ENTRADAS POR FECHA

febrero 2026
L M X J V S D
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
232425262728