[Sep-2012] If I were you, P.G.Wodhouse [1931, 280 p.] Si me hubiese rendido a un lector digital de esos nuevos, me había perdido una parte de la historia de este libro. No de su contenido, que debería ser lo importante en cualquier libro, pero sí del continente. El papel y su historia también son interesantes. Este ejemplar es uno más de los que me regala mi contable. Ocupa ella un piso que compró, con todas sus pertenencias, a la familia de un anciano inglés fallecido en Alicante. Nunca conoció al ocupante. ni sabe nada de él. Cada vez que la visito por aburridas cuestiones fiscales, pienso que vivir con los libros de otro debe ser como tener un fantasma de huésped. Supongo que un fantasma bueno, porque nadie que lea a Wodehouse creo que pueda ser muy malvado.

El ejemplar en mi mano, impreso en 1931, lleva un sello en su interior: “The Modern Book Depot, Jullundur”. Resuelvo mi intriga: Jullundur es el nombre que daban los ingleses a Jalandhar, la antigua capital del Punjab, en la India.

Bueno, a lo que íbamos… P.G.Wodehouse. Hace tiempo que no le leía. Tal vez más de treinta años. Y cuando le leía no puedo decir que le frecuentara demasiado. Y mucho menos en proporción al volumen de su obra escrita, pues fue un escritor prolífico y longevo. Este regreso me ha resultado entretenido, pero no como para estimular mi adicción. Humor inglés bien traído, personajes divertidos en un mundo idílico de señores y sirvientes, té a las cinco y canapés de pepino. Trama mezcla de amores románticos, señoras que enredan, nadie malo en los alrededores e intriga predecible. Pero si uno quiere humor de calidad sin complicaciones, aquí se encuentra. Confieso que de chaval me capturó Richmal Crompton (las aventuras de Guillermo), de maduro John Mortimer (Rumpole of the Bailey…) y de mayor, tirando a anciano, Dickens. Entre medias, algunos británicos de primera clase, Wilde, Saki. Wodehouse no ha llegado a hacerlo. ¡Volveré a visitar a Jeeves, a ver si hay suerte!

Leo de la popularidad de todos ellos en la India, que pese a su independencia y costumbres ha conservado el vínculo literario con muchos autores y personajes británicos. Ahora me explico lo de Jullundur. Al final voy a acabar sabiendo algo del huésped de mi contable…

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