[Septiembre 2012] El tiempo entre costuras, Marías Dueñas [2009, 634p] La librería El Sótano, en la Avenida Juárez de México, frente al Palacio de Bellas Artes, es una buena tienda. Para pasarse un buen rato estudiando los gustos literarios locales. Aunque al final acabé decidiéndome por esta novela, que ya había oído nombrar. La sopesé un par de veces, y pese a su considerable tamaño, que cada vez me voy volviendo más maniático en lo de acarrear peso en los viajes, me decidí por ella. Tenía por delante doce horas de avión y casi otras tantas de enlaces varios hasta casa. No me arrepiento, porque Dueñas es una excelente compañera de viaje.

“El tiempo entre costuras” es una buena novela, sin reservas. Sin aparentes pretensiones, pero hurgando con maestría en el tiempo entre nuestra Guerra Civil y la II Guerra Mundial. Sara Quiroga, la modista que es el personaje central, cuenta en primera persona su progreso, timorato al principio, osado según avanza el libro, hasta convertirse en una persona clave en el mundo del espionaje de esa época bélica. Su sensibilidad, sus amores, temores y reflexiones, se disfrutan sinceramente y uno se embarca en sus aventuras agradecido de poder compartir sus emociones.

Algunos personajes de la novela, Juan Beigdeber en particular, que fue ministro de Asuntos Exteriores de la primera época franquista y Serrano Súñer, cuñado del propio Franco, se mezclan sin fisuras con los personajes de ficción y la novela, sin ser yo un gran conocedor, parece históricamente bien fundada. Madrid y Marruecos, Tetuán y Tánger, descritos bien y con cariño.

De prosa fácil, se nota y aprecia la dedicación de la autora a la filología. Tal vez la mejor cualidad del libro es su buena estructura narrativa y media docena de personajes centrales muy bien definidos y enmarcados en un tono optimista general, que permite disfrutarlo sin esfuerzo.

Felicidades a María Dueñas. Arturo Barea se alegraría de compartir escenarios con ella.

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