Ando un poco desmoralizado en lo de teorizar sobre Economía, perdonen. Sospecho que una buena parte de los mortales comunes debemos estar más o menos igual de frustrados ante la impotencia por no poder ayudar más a poner remedio a la que se ha montado. Por mucho que quiera MIRAR AL FUTURO ahí delante tengo la catarata del mes que viene, que la esperanza general, infundada, es que sólo el Gobierno tiene la capacidad de detener.

En estos días he vuelto a escuchar un resumen sobre el uso de los fondos del bautizado por nuestro propio presidente como “Plan E” y estoy convencido de que se trata de una costosa campaña de marketing. ¿No hay por ahí unos carteles que anuncian “Dios no existe”? Pues vamos a poner otros, total 30 o 40 millones de euros de ellos, reclamando que “DiosZP sí existe”. De ahí el maná que ha llegado a todos los ayuntamientos. ¿Menos cuatro? ¿Quiénes son esos cuatro que no han recogido el maná? ¿No se han enterado, han desobedecido, son estúpidos? ¿Cómo se atreven a renunciar a la pista de pádel, a unos nichos nuevos en el cementerio… a su propio “Eje Recoletos”? ¡Es el maná tíos, lo manda Dios para salvaros, impíos! ¡A ver que me pongan con el alcalde de Illán de Vacas y que venga a confesarse! Que si sólo son seis vecinos y no tienen dos equipos para una cancha de baloncesto, por lo menos podían haber hecho media y no fastidiarnos la campaña publicitaria… ¡Es que no piensan!

Y mientras tanto salen los datos del tamaño de nuestro sector público, que engorda y engorda mientras los problemas del resto se acrecientan. Pero la noticia que he leído dice precisamente eso, “mientras” el paro crece, el sector público rebasa los tres millones de personas. No se menciona la causalidad, que es clave. La noticia de verdad es que el sector público crece “porque” el paro aumenta. “Primo: que han cerrado mi empresa, a ver si me encuentras un huequito en el ayuntamiento, aunque sea de entrenador de pádel, que aquí los vecinos van a tener que aprender, ahora que tenemos pista y montones de tiempo libre…” Un hombre, un voto.

En fin, ironías aparte, daría para echar unas risas si la cosa no estuviese poniéndose tan negra. No es un problema de Keynes sí o Keynes no, sino de gasto público indiscriminado e inútil, no es un problema de liquidez o solvencia del sistema financiero o de si los bancos dan créditos, ¿quién se mete en más créditos cuando le amenaza el paro o el cierre? Es un problema de que el Gobierno de España no sabe hacia dónde ir, pero sobre todo de honradez política, de sobreponer el bien del país a los intereses electorales, que alguien debe estar ya elucubrando dónde está el horizonte electoral de esta legislatura. No nos engañemos, el Gobierno de España tiene claro lo que está haciendo: está mirando a SU FUTURO, no al nuestro.

Hoy nos darán el nuevo disgusto del desempleo, que ya se anticipa que van a ser más de 200.000 nuevos parados. Menos mal que las vidrieras de los gobernantes, como la de Touriño, la de los 170.000, se hace opaca de forma automática y estas cosas se ven menos.

Así que no sé que hacer, salvo dedicar cada día a sobrevivir y a intentar que mi familia y la sociedad mejoren en mi pista de pádel particular, pero me consta que lo estoy haciendo a contracorriente. A mi no me llega el maná.

Por cierto, aquí va un clip de Maná de lo más apropiado, salvo lo de los besos… “Ojalá pudiera borrarte”.

No me hagan mucho caso sobre la desmoralización. Nada que no se resuelva con un poco de valor. Quiero decir chocolate “Valor”, que el chocolate es muy bueno para las endorfinas y ayuda a aguantar las contrariedades. Así que ya pueden los chocolateros ponerse a hacer horas extras.

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